



El clima más cálido después del invierno puede ser un cambio bienvenido, pero asegúrate de estar preparado para el mayor desencadenante de alergias al aire libre de la primavera: ¡el polen de los árboles! Es el primer gran alérgeno estacional en llegar al aire y, probablemente, el más conocido, pero existen otras posibles causas de alergias primaverales como ciertos tipos de césped y polen de malezas, como el huerto de árboles frutales, la hierba salada y la festuca, que se vuelven más comunes.
Especialmente en los días ventosos, tus alergias primaverales pueden intensificarse, ya que el viento transporta este polen por el aire mucho más fácilmente.