
Fue creado para reconocer a las personas que donan sangre de manera voluntaria y habitual, y conmemora la primera transfusión segura y eficaz realizada por Luis Agote en la Argentina el 9 de noviembre de 1914. También es una oportunidad para generar conciencia sobre la necesidad de disponer de sangre y productos sanguíneos seguros para transfusiones, y reconocer la importante contribución de las personas donantes voluntarias y habituales al suministro de los sistemas de salud.