
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad fue aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 13 de diciembre de 2006. En Argentina, la ley que la aprobó fue la 26.378, sancionada en el año 2008. La Convención es un instrumento internacional de derechos humanos que protege la dignidad y los derechos de las personas con discapacidad. Entre los derechos que reconoce están: La igualdad ante la ley
El derecho a la vida
El derecho a la educación
El derecho al empleo
El derecho a la vida independiente
El derecho a la capacidad jurídica
El derecho a la no discriminación
El derecho a la salud
El derecho a acceder a la justicia
El derecho a formar una familia
La Convención también establece que las personas con discapacidad deben ser tratadas de manera justa en la cárcel, en igualdad de condiciones con los demás.